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De lo vertical a lo horizontal

Este artículo está englobado como una opinion personal a los acontecimiento sociales que estamos viviendo en la actualidad. No pdemos tener una mirada aseptica y distanciada de lo que creemos que es un momento fundamental en el el desarrollo de nuestra historia moderna. Más allá de colores religiosos o políticos, afrontar la realidad social actual no es sino un acto de responsabilidad individual. Es sabido que la terapia es una revolución, porque pone al paciente en las riendas de su vida, se convierte en capitan de su atención. Personalmente creo que lo vivido en estos momentos no es sino más que los síntomas de una sociedad donde se ha perdido al individuo. Donde al no tener una conciencia autentica y profunda de nuestras necesidades nos hemos dejado arrastrar por la masa condicionada por mercados, politicos y la publicidad.

Una de las primeras fases de la terapia es que el paciente empiece a tomar responsabilidad sobre sus actos y su vida. No podemos pasarnos más tiempo culpando a los mercados, el tiempo, la pareja, el gobierno o la sociedad de lo que nos pasa ni como vivimos o qué hacemos con lo que nos pasa. Nadie, sino uno mismo, es dueño de su vida. La terapia es el camino para reencontrarse con esa premisa tan básica. Sin ella, somos como un barco de papel a la deriva de las corrientes caprichosas del otro.

Es desde esa vision que comparto esta nota sobre el momento actual y proponiendo algunas soluciones:

Es siniestro ver como lo que han llamado riqueza no es sino una gestión macabra de la deuda. Y ess macabro ver como familias han sido desahuciadas de sus viviendas por Bankia (viviendas que ofrecieron muy por encima de su valor y por encima del poder adquisitivo de esa familia) y ahora, con sus impuestos, van a contribuir con su rescate. Seguir atentos a lo que analistas, supuestos jefes de estado, agencias de calificación, CEE, FMI, BCE, EEUU o cualquier otro organismo o entidad que haya sido participe directa o indirectamente de esta crisis puedan decir o hacer es continuar en una senda de irresponsabilidad.

No es cierto que el gasto genera riqueza. El modelo actual es obsoleto. Lo que genera una riqueza verdadera y continua, que fluye en horizontal y no en vertical, es el compartir recursos, la educacion, el arte y el desarrollo.

La competitividad que se fomenta ya desde las escuelas no es sino destructiva de las clases mas bajas, las que vemos ahora muy endeudadas, y las que, además, han contribuido tambien con la especulación inmobiliaria (sin hablar de que que somos la generación con mas indice de enfermedades mentales en la historia, lo cual evidencia la ausencia del factor emocional y humano en nuestro desarrollo tratando al hombre y la mujer como peones y rivales). Esa clase media ha sido la que más ha contribuido a esa burbuja inmobiliaria, bajo el amparo mezquino de las entidades reguladoras y gobiernos que miraban para otro lado, sabiendo de antemano el terrible desenlace.

Tomar responsabilidad individual es el siguiente paso y dejar de atender que posibles soluciones van a tomar los mismos que nos llevaron a este punto. Son los mismos que permitieron a familias al limite de sus recursos endeudarse por encima de sus posibilidades, que aumentan las tasas en educacion y recortan en recursos educativos, sanidad, desarrollo e investigacion, prestaciones y ayudas sociales, abaratan el despido y las protecciones de los trabajadores mientras que ofrecen dinero a los bancos sin condiciones en la gestion y objetivo de esas ayudas.

Es momento de atender a pequeños cambios, buscar y fomentar el colaboracionismo. Crear tratos y apoyos entre pequeñas y medianas empresas. Buscar un desarrollo sostenible. Se puede empezar comprando productos ecológicos y de proximidad. Existen pequeños huertos y plantaciones respetuosas. Buscar formas de colaboraciones entre profesionales, creando cooperativas, espacios de colaboración. Siempre donde el objetivo no sea el máximo beneficio economico, sino el beneficio de una comunidad al completo.

Lo primero es reducir el gasto de la unidad familiar, ir eliminando los posibles prestamos. Primero los de menor cuantía, para ir acotando los de mayor. Desde ahí, valorar, una vez reducido el gasto, la reducción de horas de trabajo. Es fundamental pasar mas tiempo de calidad con nuestros seres queridos, así como en la colaboración y cooperación de asociaciones y grupos de vecinos, voluntariado, cooperativas, etc.

Es importante que los hijos no pasen tantas horas en actividades extraescolares. El desarrollo emocional y la vinculación afectiva y creativa es tanto o mas importante que la adquisición de conocimientos intelectuales (muchos expertos lo están llamando adoctrinamiento, ya que sin los espacios para el desarrollo emocional, no se genera la capacidad de crítica). Este modelo social y economico actual no puede cambiar si no cambia la educación y el objetivo de la misma. De ahi la importancia de participar tambien, activamente, en las AMPAS y dejarse asesorar por los pensadores y eruditos que no dejan de dar excelentes propuestas, reales y tangibles a las necesidades de hoy (hablamos de filósofos, pensadores, premios Nobel, altos comisarios y maestros).

Hemos pasado de escuchar a los sabios a obedecer a los interesados, es decir, dejamos a un lado nuestra madurez, y fuimos sometidos por el miedo. Es, por tanto, un cambio que empieza desde cada uno de nosotros. Es un cambio personal, individual. No importa que estes en pareja o vivas sola/o, es un acto invidividual e intimo. Empieza con una sola pregunta y el valor para responderla con verdadera honestidad: ¿que es lo que quiero en la vida y que puedo aportar?

Manuel Cuesta

Manuel Cuesta, terapeuta para adultos, parejas y adolescentes con consulta en Barcelona. Colaborador habitual de Cherif Chalakani en España y Mexico, en trabajos de relaciones parentales y psicoterapia transpersonal; conduce grupos de terapia y talleres, combinando la terapia gestalt con la terapia corporal. Es instructor de meditación budista tibetana, y es colaborador y docente del Espai Gestalt y del Espai TCI. Colaborador tambien en Alas Barcelona, centro dirigido por Andrés Waskman. Si estás interesada/o en solicitar consulta puedes llamar o escribir al 668881268 o bien usando el formulario que encontrarás haciendo click aquí
Manuel Cuesta

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