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Matizando a Gasset

“Filosofía” en Ortega se encuentra unida a la palabra «circunstancia», que Ortega hace famosa en su expresión: «Yo soy yo y mi circunstancia, y sino la salvo a ella no me salvo yo». (Meditaciones del Quijote, 1914). Mantiene los principios esenciales de su perspectivismo en periodos posteriores de su pensamiento.

Con la frase «Yo soy yo y mi circunstancia», Ortega i Gasset insiste en lo que está en torno al hombre, todo lo que le rodea, no sólo lo inmediato, sino lo remoto; no sólo lo físico, sino lo histórico, lo espiritual. El hombre, según Ortega, es el problema de la vida, y entiende por vida algo concreto, incomparable, único: «la vida es lo individual»; es decir, yo en el mundo; y ese mundo no es propiamente una cosa o una suma de ellas, sino un escenario, porque la vida es tragedia o drama, algo que el hombre hace y le pasa con las cosas. Vivir es tratar con el mundo, dirigirse a él, actuar en él, ocuparse de él. En otros términos, la realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona». Y la reimpresión de lo circundante es el destino radical y concreto de la persona humana.

El hombre es un ser que se encuentra inmerso, sumergido en una circunstancia (o naturaleza), la cual le presenta distintas concepciones de su estado físico y mental. Por tanto deja al hombre la misión de satisfacerlas. En el cumplimiento de tal tarea, agrega Ortega, es que el hombre crea la técnica, que según este autor, podemos definir como «la reforma que el hombre impone a la naturaleza en vista de la satisfacción de sus necesidades». Ortega y Gasset definía al hombre como un «ser compuesto de realidades circunstanciales creadas por la opacidad en la forma de pensar y en el sedentarismo como fuente inspiradora de las culturas neopensantes incapaces de olvidar la tirantez que usurpa el conjunto de la sabiduría».

Sin embargo, es habitual escuchar como personas repiten esa famosa expresión aludiendo a algún tipo de falta de responsabilidad en sus actos. Como si el entorno condicionase algo con lo que no pueden luchar y se acomodan. Lo hemos oido también cuando se habla en economías de “los mercados” o de forma más cercana cuando se dice que la sociedad “hace aquello” o “deja de hacer aquello otro”… como si fueran entes impersonales o suprapersonales.

Esta actitud no deja de ser infantil. El verdadero cambio llega cuando el paciente entiende que él es el único dueño de su vida y que las circunstancias las crea él.

Tú eres el propiciador de tus encuentros y desencuentros. Aunque no se puedan entender racionalmente quizá sí los entiende tu cuerpo o quizá te sirvan para un futuro más cercano del que podemos suponer.

Seamos humildes, no queramos saberlo todo, no podemos saber que nos es práctico y que no. Nuestra conciencia es limitada, confiemos.

“Vive como si fueras a morir mañana
y aprende como si fueras a vivir siempre”.
Mahatma Gandhi

Por tanto, y haciendo un alarde de falta de arrogancia, adaptaré la expresion del filósofo intentando darle un enfoque en el que nuestro ego tenga menos donde hincar el diente:

“Yo soy mis circunstancias
si no me salvo yo no puedo salvar nada”

Manuel Cuesta

Manuel Cuesta, terapeuta para adultos, parejas y adolescentes con consulta en Barcelona. Colaborador habitual de Cherif Chalakani en España y Mexico, en trabajos de relaciones parentales y psicoterapia transpersonal; conduce grupos de terapia y talleres, combinando la terapia gestalt con la terapia corporal. Es instructor de meditación budista tibetana, y es colaborador y docente del Espai Gestalt y del Espai TCI. Colaborador tambien en Alas Barcelona, centro dirigido por Andrés Waskman. Si estás interesada/o en solicitar consulta puedes llamar o escribir al 668881268 o bien usando el formulario que encontrarás haciendo click aquí
Manuel Cuesta

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