Hombres en Movimiento – IV ciclo, con Manuel Cuesta.

Detalles del evento

  • jueves | 14/02/2019
  • 19:00
  • Alas, Artes en movimiento Pasaje Masoliver 25 1º Barcelona

Hombres en movimiento; IV ciclo, con Manuel Cuesta

Dirijo este grupo de hombres Grupo de Hombres para encontrarnos, dejar de lado prejuicios y abrirnos a lo que cada quién es. Un espacio para el encuentro y el descanso. Desde lo corporal, sin apenas palabra; en grupo, para sentir hermandad y porque solos no podemos, y necesitamos espejos en los que reconocernos. Un espacio donde mostrarnos y recibir una buena mirada de nosotros mismos y del otro. Explorar la fuerza y la sensibilidad, lo institintivo, lo sutil, el encuentro, el miedo y la alegría, la dignidad y la pertenencia.

Es un breve ciclo de 5 encuentros cada jueves de 19 a 22. Algunos participantes vienen a todo el ciclo y otros a sesiones sueltas. La integración y probar es fácil y posible.

Precio, contacto e inscripciones:

  • Precio reducido con inscripción antes del 31 de enero: 100 €,
  • Precio del ciclo: 125€
  • Precio por sesión suelta: 30 € (esta modalidad solo es posible si hay disponibilidad de plaza, y previa inscripción)
  • 5 encuentros
  • Jueves, de 19 a 22 hs
  • Inscripción por email a oficina@alasbcn.com
  • O en el teléfono 615 251 929

Lugar:

Alas Barcelona
Pasaje Masoliver 25 1º, Barcelona
(
Metro Llacuna)

Más información:

Alas Barcelona, Artes en movimiento
http://alasbcn.com/

 

Más información sobre el ciclo

No es danza, no es terapia, proponemos un espacio de encuentro entre hombres, simplemente para movernos juntos. Y en este compartirnos poder vivenciar el sentimiento de pertenencia al mundo de los hombres, que es de por sí nutritivo y nos regala descanso. A partir de ahí, cada uno puede vivir a través del cuerpo y el movimiento lo que necesite: jugar, luchar, abrazar, complicidad, fuerza, familia, tribu, manada…

Y porque hay tantas maneras de ser hombre como hombres hay, cada uno con su estilo, color, necesidad, carencia, pecado, orientación sexual, altura o anchura, todos y cada uno sois bienvenidos a estos encuentros.

No es necesario saber bailar, ni haber hecho nada de trabajo corporal anterior. La propuesta no es de danza. Moverse es moverse, sin más. Cada sesión tiene un tema que propongo al principio en una rueda de palabra breve, donde cada quien comparte en una o dos como se siente, a partir de ahí empezamos a movernos y el tema puede servir de inspiración para el trabajo pero el propio movimiento grupal puede llevar hacia otras propuestas. Trabajaremos desde el cuerpo, y con algo de música. Algunos temas que pueden surgir son los ancestros, las emociones, el placer, qué es ser hombre… Es una propuesta donde dejar la mente a un lado y permitirnos explorar con gestos, ritmos, sonidos, danzas… lo que hay más allá de lo que conocido, de lo etiquetado. Cada quien a su ritmo, con su implicación, a su gusto. Y con la bendición del grupo, que, donde no llega uno sólo, llega con el grupo. El grupo permite darnos cuenta que no estamos tan solos y encontrarnos con nuestros semejantes, dejando de lado aquello que nos separa: competitividad, miedos, prejuicios. Es finalmente un espacio de encuentro con uno y con el otro a través del movimiento.

Historia del grupo de Hombres en Movimiento

Dice Andrés: “La propuesta de Hombres en Movimiento nace en 2009 en torno a una creación artística, Azul Petróleo, en la que éramos 5 hombres en escena. En torno a este proceso ocurrió algo muy mágico, cantidad de hombres se acercaron y participaron en los talleres que para nosotros eran pura investigación y para todos fueron entonces encuentros muy nutritivos, a través del cuerpo, el movimiento, la escena. Desde entonces y durante muchos años el espacio permanece abierto, de forma intermitente, facilitando el encuentro entre hombres. Hoy en día nuevos proyectos piden mi atención, pero creo profundamente en esta propuesta como para desear que permanezca viva aunque no sea bajo mi coordinación. Mi intuición me lleva a proponer a Manuel Cuesta, y me alegra la apertura y disponibilidad con la que acepta dar continuidad a esta propuesta.” Andrés Waksman.

En el primer ciclo de esta nueva etapa, a principios de 2017, un grupo de hombres pudo encontrar (encontramos) un espacio de intimidad, dignidad, belleza y fuerza.

Recuerdo el primer día que entré como participante en la sala. Me di cuenta entonces, y no antes, que no había estado en ningún grupo de trabajo donde no hubiera mujeres. Era una energía distinta que no conocía. La definiría como una hermandad natural, instintiva y sanadora. En mi proceso personal ha sido central la relación con mi propia masculinidad, con el hombre, con el padre, con dios… Desde imponerla, a temerla pasando por descubrir prejuicios, cuestionar las creencias obsoletas que encorsetaban mi experiencia y mi identidad de lo que soy. El espacio busca permitir que esos conceptos dejen de ser etiquetas para reconocer que la masculinidad como nuestra identidad es algo que se va transformando sin cesar y nuestra mirada necesita actualizarse a cada momento. Paz al recibir al padre, paz al descansar en un hombre, paz al estar de igual a igual (por fin!). Creo que los hombres nos necesitamos, necesitamos aprender a encontrarnos más allá de los golpes en la espalda, de los desafíos y las competencias. Y también considero importante este trabajo en especial por el momento que vivimos como sociedad donde nos movemos a caballo entre una masculinidad que aplasta y otra que le cuesta sostenerse. Es momento de redescubrirnos hombres.