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Sobre los niños (nosotros mismos) y la frustración

Cada vez que un niño es impedido en su desarrollo por el mundo adulto, cada vez que el niño es mimado para evitarle una frustración, se le está condenando. Porque en vez de usar su potencialidad para crecer, la usa para controlar a los adultos, para controlar el mundo. En vez de movilizar sus propios recursos, crea dependencias. Invierte su energía en manipular el ambiente para conseguir apoyo. Controla a los adultos empezando por manejarlos, descubriendo sus puntos débiles. A medida que el niño empieza a desarrollar sus medios de manipulación, adquiere lo que se llama carácter. Mientras más carácter tiene una persona menor es su potencial. Eso suena paradójico, pero una persona de carácter es una persona predecible, que tiene un número limitado de respuestas fijas ante cualquier situación

Fritz Perls, extracto de “Sueños y existencia” Ed. Cuatro Vientos

Manuel Cuesta Duarte
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