Las pequeñas cosas en Terapia

Atender las pequeñas cosas,  los detalles. Hace tiempo que estoy poco interesado (ni en recibir ni en ofrecer) procesos de terapia espectaculares, catárticos, como fuegos artificiales, que son muy intensos pero que pueden ser igualmente efímeros. A veces puede ayudar un trabajo intenso, específico, pero con mucho cuidado, comprendiendo que estamos tocando algo muy delicado ahí. Sin ese cuidado un trabajo catártico puede ser retraumatizante. Lo digo por experiencia propia. Personal y profesional. Es necesario ser humildes en el trabajo, como terapeutas y ofrecer esa actitud de trabajo también al paciente.

En lo personal, he tenido grandes experiencias durante mis prácticas de meditación, pero al acabar yo me decía ¿cómo me ayuda esto a estar mejor con mi pareja? Ayer y hoy me rebelo conmigo mismo con mi propia necesidad de estudio. Lo voy posponiendo. Lo hago a última hora, en lugar de a mi mejor hora. Atender esto me parece de lo más importante para mi en este momento. Estos detalles. Estas pequeñas cosas que son las células que conforman todo lo demás. De esto me quiero ocupar. 

Imagen: Muhammad Ali

Manuel Cuesta Duarte
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