La flor del cactus

Y entre espinas siempre hay flores, y entre flores siempre hay espinas. Flores y espinas danzando, sin más. Hay humanos que rechazan las flores y humanos que rechazan las espinas. Pero ellas son. Son y por ello danzan.

Cuando rechazas una espina rechazas tambien la flor, pues solo desde la locura uno podria querer creer que se tiene uina experiencia de la realidad al fragmentarla. Estamos locos cuando separamos y porque separamos estamos locos. Solo se puede experimentar la realidad estando en ella, y eso pasa por la aceptación absoluta.

Ocurre entonces (dicen os maestros) que ahí se entra en el estado de la iluminación, esta empieza simplemente cuando uno es capaz de aceptar todo tal cual es desde el estado de calma de la naturaleza de la mente. Uno, entonces no forma parte, ya no hay partes, uno ES con todo. Y pienso.. si algo tan “sencillo” como la aceptación de lo que hay es el principio del estado de iluminación, del desvanecimiento del sufrimiento, entonces… me quiero plantear cuántas cosas rechazo, de mi, de ti, de la sociedad… y me doy cuenta que son infinitas. Me abrumo.

Así que me planteo que ese puede ser un buen camino para mi, el ir transformando mi critica y juicio en aceptación. No me refiero a buenas intenciones, maquillaje ni tampoco pasando por la resignación… sino que me planteo como ir abriendo los brazos a experiencias que no sean las que suelo dar como propias y conocidas. No quiero justificar más críticas que no son sino formas de elevarme por encima del otro. Y como todo esto no es tarea fácil, llevo unos años intentando ir incluyendo ese consejo de Gurdjieff de no criticar. Así que me callo muchas veces más que antes. Y eso genera espacio en mi.

Pero, sobre todo, me doy cuenta que para que todo esto funcione necesito parar. Y no me refiero si quiera en los momentos de meditación, sino en lo cotidiano. Necesito hacer menos cosas. Porque sin espacios “vacíos” nada nuevo puede surgir. Si todo está lleno, nada puede moverse, transformarse, morir o nacer. Algo muy conocido, muy escuchado, verdad? Pero que muchos terapeutas (especialmente) contradecimos. Y a mi me afecta negativamente. Así que hoy buscaré hacer menos, llenar menos y criticar menos. Y lo que venga bienvenido sea.

Manuel Cuesta

Manuel Cuesta, terapeuta para adultos, parejas y adolescentes con consulta en Barcelona. Colaborador habitual de Cherif Chalakani en España y Mexico, en trabajos de relaciones parentales y psicoterapia transpersonal; conduce grupos de terapia y talleres, combinando la terapia gestalt con la terapia corporal. Es instructor de meditación budista tibetana, y es colaborador y docente del Espai Gestalt y del Espai TCI. Colaborador tambien en Alas Barcelona, centro dirigido por Andrés Waskman. Si estás interesada/o en solicitar consulta puedes llamar o escribir al 668881268 o bien usando el formulario que encontrarás haciendo click aquí
Manuel Cuesta

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