Espacios

Hombres en Movimiento

Ayer un hombre que vino a preguntar por el ciclo de Hombres en Movimiento me dijo: “Es que no tenemos estos espacios de encuentros entre hombres. Las mujeres si los tienen y cuando mi pareja me cuenta lo que hacen me parece fascinante. Pero si yo digo en mi trabajo que voy a ir a un grupo de hombres me miran raro.” Los hombres tenemos culturalmente negado no sólo el colaboracionismo sino la introspección y expresion emocional. Es decir, lo horizontal. Horizontal implica colaborar en lugar de competir, y en horizontal está también el vector siento-expreso. Se nos ha enseñado que sólo podemos trabajar en vertical, y expresarnos en vertical: para unos esto es ser fuertes, grandiosos, estar por encima o, para otros, ser muy obedientes, muy buenos, y dóciles. Pero eso no lo natural en nosotros, sino lo aprendido. Y eso aprendido nos causa dolor y sufrimiento, como todo aquello impuesto que va en contra de nuestra naturaleza. El ciclo de Hombres en Movimiento que propongo es un espacio de encuentro para ir recuperando nuestra naturaleza e ir soltando, alejarnos, poner algo más de distancia sobre aquello aprendido/impuesto/adoptado que, quizá, hoy en día no sólo no nos sirve sino que nos causa cansancio, insensibilidad, frustración… Y no tienen que ser cosas muy solemnes. A menudo lo que hemos perdido son las cosas más inocentes y básicas: como jugar, estar curiosos, enfadarnos, acariciar, recuperar el placer de no hacer nada…. Volver a los básicos!

  • Imagen: Detalle de un obra de Denis Sharazin
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