
Somos adictos porque la comunidad falla (parte 2)
Tiempo de lectura: < 1 minutoPor eso añadir más etiquetas solo genera culpa. Ver que todos somos adictos a algo (desde el móvil, a las relaciones, al alcohol o cosas peores), no sirve de nada sino comprendemos lo solos e incomprendidos que estamos.
Se trata de evitar someternos a más presión.
Como decía, si bastase con la neurosis no tendríamos que estar constantemente mirando el móvil, lo que hace nuestro ex, enganchados a series de mierda, Bad Gyal no estaría romantizando la marihuana, no estaríamos todo el tiempo comiendo en exceso, no estaríamos todo el tiempo pensando sin parar a ver que tengo que hacer mañana como si todas las tareas fueran imprescindibles.
Si lo miramos como una nueva capa de protección podremos comprender el dolor pendiente, que sigue sin ser atendido. y seguimos sin habitarnos y con recursos reales para poder afrontar los avatares del vivir.
Por eso, es normal que las adicciones sean cada vez mayores, que nos sintamos cada vez más solos y que tengamos, progresivamente, más dificultades para establecer un contacto íntimo con los otros. Por eso nos escondemos detrás de los roles y pasa el tiempo, como dice el vedanta advaita, viviendo media vida.
En realidad, ojalá podamos mirar todo esto como fruto de una crisis: una crisis existencial, de valores y de sociedad. A la mierda las etiquetas, que evitan la reflexión. De nada sirve señalarnos como adictos sin comprender su función.

