De producto a proceso, reflexiones sobre la terapia Gestalt y Corporal
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Creo que la terapia permite hacer esa transición, la de considerarnos un producto a ser conscientes de ser proceso. Qué significa esto? A mi nombre le tengo asociado una serie de ideas, de características, de como creo que soy yo (alegre, firme, ordenado o desordenado, trabajador, frío o emocional…). Esto es una identificación con una autoimagen de mi mismo que es realidad una cárcel. La sociedad está orientada a lo material y nosotros mismos nos consideramos así, un producto cerrado.
Sin embargo somos naturaleza, y por tanto evolucionamos, nos transformamos, lo que antes me sirvió quizá ahora no me sirva, quizá antes fuera servicial y ahora estoy en otra etapa de mi vida (para sorpresa de los que esperaban que fuera siempre igual). Retener ese proceso es de un gran desgaste y sufrimiento. El apego a lo que creemos ser es enorme. Y es ese apego el que nos limita para reaccionar adecuadamente en situaciones no controladas, en momentos distintos de la vida, donde todo es distinto, pero nosotros nos seguimos comportando igual una y otra vez, repitiendo un programa cíclicamente, como un pesado y viejo ordenador.
Pero en realidad somos movimiento, simplemente canales por donde pasa la vida, nos atraviesa, y la invitación es a ser cada vez menos obstáculo para este flujo imparable. Pasar de considerarnos producto a reconocernos proceso, un ser en evolución, en un aprendizaje espontáneo de mi mismo y de los demás, soltando cada vez más la importancia de identificarme con una forma, una idea, un mapa… (los terapeutas, al tener conocimiento de bastantes mapas del carácter, tenemos aquí un riesgo especial).
El ordenador desde donde escribo será siempre el mismo ordenador, yo sin embargo, sería tan absurdo como triste creerme siempre igual, y esa misma creencia me anclaba en viejos patrones inútiles. Así me consideraba antes, y aún hoy me siento peleando con mis propias etiquetas y los avatares de la vida (aunque un poco menos). En mi proceso me siento un poco mas «rio» y menos «ordenador» y es desde ahi donde intento acompañar a mis pacientes.
Esta propuesta subyace a toda terapia, aun mientras vamos trabajando situaciones que el paciente trae a consulta, esto está de base siempre en la sesion, aunque no se verbalice. Y creo sinceramente que es lo mejor que tengo en este momento tanto como terapeuta y como persona, y desde ahi me ofrezco.