¿Qué es la terapia gestalt y para qué sirve?

En modo formal se diría que la terapia Gestalt es una terapia perteneciente a la psicología humanista (o Tercera Fuerza de la psicología), la cual se caracteriza por no estar hecha exclusivamente para tratar enfermos mentales, sino también para desarrollar el potencial humano y resolver problemas psicológicos y emocionales cotidianos no únicamente cambiando de conducta, sino ampliando el mapa de recursos y aportando un crecimiento del individuo.

Nació en la década de 1940 con la publicación del libro Ego, Hunger and Aggression: A Revision of Freud’s Theory and Method (Durban, 1942) escrito por Fritz Perls y Laura Perls. Aunque más conocido con el subtítulo The Beginning of Gestalt Therapy, este sólo fue añadido para una nueva edición en 1966.

Un enfoque práctico, experiencial y a la raíz

En modo informal, más directo y experiencial, la gestalt es una forma de vivir y de hacer terapia desde lo experiencial. Mientras que otras disciplinas de la psicologí­a requieren de un diagnóstico previo, la gestalt trabaja con la situación presente. Se diría que lo importante es lo que está pasando aquí y ahora (ya que uno no está en otro tiempo o lugar más que en el presente).

Esta expresión del “aquí y ahora” quizá sea la piedra angular de la terapia gestalt. De forma paralela, tradiciones de todo el mundo basan la meditación en este mismo principio. A partir de traer al paciente al momento presente, pueden irse desgranando las verdaderas necesidades y dejando de lado expectativas y envoltorios de duda; y clarificando al paciente sus propias y verdaderas necesidades.

No son mis consejos, sino tus herramientas

Este proceso derivado es lo que llamamos los terapeutas el “darse cuenta” (awarness), ya que no es el terapeuta el que debe indicar al paciente lo que hacer, sino ayudar al paciente a que él mismo encuentre lo que le pasa y ser consciente de sus recursos. A partir de ahí, el paciente tiene la libertad de actuar y modificar su conducta.

Responsabilidad, como principio básico

La palabra “culpa” no tiene traducción en muchas lenguas, y quizá la más cercana sería responsabilidad. La responsabilidad es la aceptación de lo que uno es, de sus capacidades y limitaciones. La madurez conlleva la aceptación de los propios actos. La terapia gestalt ayuda al paciente a comprender su responsabilidad en su vida. Evitando crear ídolos, culpables y expectativas que provocan la esperanza de que algo cambie sin que el paciente haga nada. Un ejemplo puede verse en esta conversación con un paciente en una primera fase de la terapia en la que no es consciente ni se responsabiliza de sus propias necesidades:

Paciente: Estoy muy cansado (no siempre el paciente es consciente de lo que le ocurre)
Terapeuta: ¿Qué crees que necesitas? (el terapeuta no le resuelve al paciente su situación, sino que le lleva una y otra vez a un espacio de responsabilidad y toma de conciencia)
P: Descansar (saber lo que necesita el propio paciente puede ser trabajo de varias sesiones, por lo general no hay toma de contacto incluso con aspectos que desde fuera parecen obvios. el proceso lo debe realizar el paciente, sino aumentamos en él la dependencia del exterior en lugar de crear un aprendizaje de consciencia interna)
T: Entonces, quizá te convendría descansar más (el terapeuta puede sugerir opciones una vez e paciente ya ha marcado su necesidad)
P: No puedo, tengo mucho trabajo (aparece una resistencia, la negación de la propia necesidad. este es un punto importante en todo proceso)
T: Lo que quieres es no cansarte, y eso es imposible (el terapeuta le devuelve que no se esta responsabilizando de su propio cansancio y que está estableciendo una queja sin hacerse cargo de su situación. Es una confrontación que puede llevarse con amabilidad y que coloca al paciente en un dilema que seguramente puede estar evitando desde hace meses o años. El terapeuta tendrá sumo cuidado y firmeza en esta etapa. Puede que el paciente se esté resistiendo a abordar alguna situación en su vida. Preguntas: qué pasa si trabajo menos? para qué estoy tan ocupado? qué consigo con eso? cómo he llegado a esta situación?)

  • Conversación basada en un ejemplo de Francisco Sanchez en su libro “Terapia Gestalt, una guia de trabajo”, ED. Rigden Institu Gestalt.

Varias técnicas, aunque no son lo importante

Muchas técnicas se utilizan en la gestalt que permiten dar claridad al paciente sobre una situación y, en consecuencia, poder darle consciencia, hacerlo concreto, darle palabra y actuar. Quizá la más extendida es la silla caliente (hot chair), en la que se crea un personaje que personifica una persona, un sentimiento o un conflicto. El paciente, guiado por el terapeuta, ocupará el rol de ambas partes. Frecuentemente, con la capacidad de experimentar de forma vivencial ambos polos se genera una resolución espontánea del conflicto y se asume un estado de paz.

Redefinir o soltar las crencias, ampliar conciencia

La terapia gestalt, frecuentemente, se ha representado con una imagen de fondo y figura consistente en una carta y una silueta de dos colores. Según la forma de visualizarla puede apreciarse una copa o bien dos perfiles de un rostro. Quizá esta imagin visual ejemplifique bien el trabajo de la gestalt: aportar capacidad para romper las creencias estáticas, la rigidez mental, la ofuscación y los puntos de vista únicos.

La confianza en la “autorregulación”, somos naturaleza

La Gestalt entiende que el ser humano es un ser orgánico completo, que fluye, sabe lo que necesita y conviene, y se autorregula para conseguirlo. Esta autorregulación es natural y espontánea, pero se ve afectada por frecuentes frustraciones que entumecen este conocimiento y lo distorsionan creando una búsqueda de la satisfacción a través de sustitutos que nunca satisfacen las carencias reales. Se inicia así un proceso continuo cíclico que llamamos “ciclo de autorregulación organísmica” o ciclo gestáltico (también conocido como ciclo de las necesidades). La gestalt permite al paciente dar conciencia de sus necesidades, ver como desvía la energía en algún momento del proceso y redirigirla a concluirla.

Es por eso que, frecuentemente, el proceso de terapia individual aporta al paciente un mayor grado de energía; el paciente se siente más activo y enérgico.

La importancia de lo onírico, un teatro de lo pendiente

Los sueños son también importantes en el trabajo gestáltico. Se entienden los sueños como proyecciones de la personalidad del paciente. Todos los elementos del sueño son símbolos, partes de su propia experiencia que están de un modo u otro enajenadas o no asimiladas, y que se manifiestan en las imágenes oníricas como mensajes existenciales. Todos los elementos del sueño, así representen a otras personas, a ideas que no son propias o a lugares que no conocemos, se vinculan con nuestra experiencia; deben ser vistos como algo propio, como expresiones propias, que nos pertenecen, pero que se encuentran desgajadas de nosotros (vuelta a la responsabilidad).

Los mecanismos de defensa o resistencias, las diferentes capas del “yo”, etc. son algunas de las consideraciones profundas que realiza la terapia gestalt en su trabajo.

Un paciente, un proceso

También se le ha llamado “el arte del contacto“. Esta expresión alude a muchos conceptos como terapeuta, pero quisiera destacar un fondo de gran significado para el paciente. La terapia gestalt permite contactar al paciente consigo mismo. Algo que parece abstracto para quienes no se han iniciado aun en un proceso psicoterapéutico, pero que ya intuyen quienes tienen inquietudes. Es esa voz que susurra que algo no va bien, que uno siente que lo que hace se contradice con lo que desea. La terapia es el arte de ayudar al paciente a que entre en contacto con el amor hacia si mismo.

En consulta

En mi caso, la terapia gestalt la integro con el trabajo del cuerpo, añadiendo una calidad nueva al proceso. Finalmente, la meditación, permite la integración de los tres centros y dar espacio a la asimilación de los insights/awareness del paciente y llevarlos a su día a día.

Esta terapia no sólo está dirigida a personas con problemas psíquicos, físicos o psicosomáticos catalogados como patologías, sino también a personas con dificultades para enfrentarse a problemas existenciales, conflictos familiares o de pareja y a toda persona que esté buscando una mejor calidad de vida.

Si estás interesada/o en solicitar consulta puedes llamar al 668881268 o utilizar el formulario para ponerte en contacto conmigo.

Más información

Una nota interesante es la entrevista a Fritz perls publicada en Fritzgestalt: http://fritzgestalt.com/artifritz.htm

Fuentes:

  • Fritz Gestalt: www.fritzgestalt.com
  • AETG, asociacion española de terapia gestalt: http://www.aetg.es/
  • Terapia Gestalt, la vida del vacio fertil. Paco Peñarrubia
  • Gestalt de Vanguardia. Claudio Naranjo. Ed. La llave.
  • Terapia gestalt, una guia de trabajo. Francisco Sanchez. Ed. Rigden Institut Gestalt